Autores:
MVZ EMCV (FS)
Itzcóatl Maldonado Reséndiz
DRA. Dulce María Brousset Hernández Jáuregui
DRA. Dulce María Brousset Hernández Jáuregui
El término
mascota exótica (“exotic pet”) se ha
utilizado para describir a aquellos organismos que desempeñan el fin zootécnico
de un animal de compañía u ornato, pero que no se trata de especies que
tradicionalmente cumplen con ese fin, como sería con los perros y gatos. El
término correcto para definir a estos animales es el de “animales de compañía no convencionales”, de esta forma se evita la
utilización de la palabra “exótico”, la cual hace alusión al lugar de distribución
de las especies y no a su rareza. Dentro del grupo de animales de compañía no
convencionales se incluyen especies de fauna silvestre y especies domésticas
que tradicionalmente se utilizaban para la producción animal (conejos, cerdos,
pequeños rumiantes, entre otros); pero que hoy en día tienen también esta otra
función zootécnica.
El bienestar de las
diferentes especies de fauna silvestre ha sido un tema importante desde hace
varios años entre los profesionales dedicados a ello y, dentro del trabajo con
animales de compañía no convencionales, no ha sido la excepción. Debido a la
gran diversidad de especies, características biológicas, grados de
domesticación e información alrededor de las mismas, el establecimiento de
conceptos generales que apliquen a todas ellas es prácticamente imposible. Sin
embargo, siempre es posible promover un mejor nivel de bienestar, especificando
el organismo y el contexto dentro del cual este se desarrolla..
Schuppli
et al. (2014), hacen un análisis de los factores a
considerar dentro del concepto de bienestar animal en ésta área de la medicina veterinaria,
comenzando por entender la complejidad de la misma. Entendiendo que en la
mayoría de los casos, los factores relacionados con el hábitat doméstico y el
origen (lugar de procedencia y transporte) influyen y sientan las bases para
hacer una reflexión sobre el bienestar de estos individuos.
En la Unión
Europea y en Estados Unidos se estima un porcentaje de tenencia de animales de
compañía no convencionales de alrededor del 35% del total de los animales mantenidos
en casa, aunque se estima que dicho porcentaje podría estar subestimado. Dentro
de estos animales están representados, prácticamente, todos los órdenes de
vertebrados, e incluso algunos invertebrados,. En los últimos años el mercado
para este tipo de especies se ha incrementado de forma importante a nivel
global.
La aplicación de
los preceptos del Informe Brambell (las 5 libertades) han fungido como base
para el establecimiento de conceptos alrededor de la medición del bienestar
animal, sin embargo, con el paso del tiempo, estos conceptos han evolucionado
haciéndose más complejos y con mayores criterios de valoración. En este
sentido, para las distintas especies de animales de compañía no convencionales
se establecen tres consideraciones éticas básicas:
1.
Los
animales deberían de “funcionar” bien,
a.
Consideraciones
de salud y nutrición apropiadas;
2.
Los
animales deberían de “verse” bien,
a.
Consideraciones
de comportamiento que tienen que ver con el estado de salud (identificación del
dolor) o medio ambiental (características sociales, relaciones intra e inter
especies, etcétera) y;
3. Los
animales deberían de “tener” una vida razonablemente normal.
a.
Consideraciones
de diseño de albergue, espacio, enriquecimiento físico y social, etcétera.
En el análisis
que hacen Schuppli
et al. (2014), sugieren también la consideración de
riesgo a los responsables y al ambiente; clasificando en 5 diferentes categorías
a las especies de acuerdo a que tan idóneas son como animales de compañía.
Tomando en
cuenta estas consideraciones éticas básicas, estos mismos autores proponen que es
posible evaluar que tan factible es mantener en cautiverio, como animales de
compañía, a cada una de las diferentes especies cumpliendo con un nivel de
bienestar elevado. Así como también identificar aquellas en las que esto no es
posible y, por lo tanto, no deberían promoverse o permitirse para esta función
zootécnica. Este abordaje puede proporcionar una base constructiva para
recomendaciones y acciones legislativas.
El concepto de
bienestar animal es muy amplio y complejo por su propia naturaleza, la
variabilidad de especies, ambientes, orígenes, personal involucrado, etcétera,
hace aún más complejo emitir recomendaciones aplicables al cien porciento.
Bibliografía
consultada
Schuppli, C.A., Fraser, D. & Bacon, H.J., 2014.
Welfare of non-traditional pets. Rev. sci. tech. Off.
int. Epiz., 33(1), pp.221–231.
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